Pues aún sin sorpresas, evidentemente los muchachos se tranquilizan al tratarlos de la manera acostumbrada: Una clase de unos 45 minutos, donde el profesor resuelve un ejercicio (pasito a pasito) y "vámonos a la casa porque tengo cosas mejores que hacer". Considerando que es la clase antes del taller, esperaba salir tarde ya que (imaginaba) estarían preocupados por aprender a hacer bien los ejercicios, recordemos que no salieron muy bien en el taller pasado.
¿Por qué retroceder a lo tradicional? Pues para demostrar que no importa el método que se utilice para adquirir conocimientos, siempre será una cuestión PERSONAL e ÍNTIMA la voluntad de superarse a sí mismo.
Sigo pensando que un método que se base en la interacción HUMANIZADA, siempre será mejor que un método sistematizado que ignore la interrelación e individualidad humana.
Tal vez el problema (a este nivel) es que ya están acostumbrados a tener una autoestima lo suficientemente baja como para dudar siempre de sus pensamientos y opiniones, para dar completa autoridad al profesor sobre su destino (merecida o no, según su santo criterio) y para esperar que las circunstancias (que los Dioses les impongan) sean favorables. En otras palabras, contando con la "suerte" más que con la acción de sus propias voluntades.
Cuando "deseo" superarme a mi mismo, me pongo a prueba, me arriesgo a equivocarme, y sobre mis errores, construyo nuevas habilidades, sobretodo si se me es permitido equivocarme y corregirme a mi mismo sin consecuencias irreversibles. Pero para esto debo confiar en que PUEDO mejorar, PUEDO equivocarme y sin embargo SIGO SIENDO una persona querida y apreciada, y hasta a veces ADMIRADA por mi capacidad de ser cada día mejor que ayer.
Nuestras evaluaciones sirven para DIAGNOSTICAR un proceso, nos ayuda a centrar la mirada en las debilidades y reforzar las fortalezas, por eso la revisión de las evaluaciones pasa a ser la parte más importante de la evaluación misma, pues, ¿de qué sirve equivocarse si no se es capaz de aprender sobre los errores? Nunca nuestras evaluaciones servirán para evidenciar el CASTIGO divino que me ha tocado, sino para mostrar el camino que debo seguir para mejorar mi aprendizaje.
Muchas cosas deben cambiar, pero primero, debemos creer que es posible.
domingo, 4 de febrero de 2007
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